Alemania, poco golpeada por el coronavirus, se apresta este miércoles a acelerar su desconfinamiento, una medida también reclamada por Donald Trump para evitar una catástrofe económica en Estados Unidos debido a la pandemia, que ya se cobró 15.000 vidas en América Latina y el Caribe.
El Político
Las autoridades alemanas están dispuestas a autorizar la reapertura de todos los comercios y escuelas del país en mayo, a partir de la próxima semana, según un proyecto de acuerdo entre el gobierno y las regiones que la AFP pudo consultar.
Estas medidas son posibles debido a que, desde el comienzo del desconfinamiento el 20 de abril, "el número de nuevas infecciones" de coronavirus "se mantuvo bajo" y no se observó "ninguna nueva ola" de contaminación, dice el proyecto de acuerdo.
Berlín también piensa autorizar en mayo la reanudación, a puerta cerrada, de la Bundesliga de fútbol. Los grandes eventos deportivos, culturales y festivos estarán sin embargo prohibidos hasta "al menos" finales de agosto, en este país donde han muerto 7.000 personas por la covid-19.
En Estados Unidos, el número de fallecidos ya es de más de 71.000, según la Universidad Johns Hopkins, el balance más elevado del mundo, y el país podría alcanzar las 100.000 víctimas fatales a principios de junio de acuerdo con diversos modelos epidemiológicos.
Pese a estos datos, el presidente Donald Trump hizo un llamado para reactivar la economía del país.
"Debemos abrir nuestro país", dijo el mandatario desde una fábrica de mascarillas en Honeywell en Phoenix, Arizona (suroeste). "No podemos mantener nuestra economía cerrada por los próximos cinco años".
"No digo que todo sea perfecto. ¿Se verán afectadas duramente algunas personas? Sí. Pero debemos reabrir nuestro país y debemos hacerlo pronto", añadió, sin llevar máscara, aunque sí usó unas gafas protectoras.
Una nueva etapa podría abrirse en el país, donde la Casa Blanca se preparaba para desmantelar la célula de crisis contra el coronavirus en las próximas semanas, anunció el vicepresidente Mike Pence.
La primera potencia económica mundial, donde la tasa de desempleo debería alcanzar el 20% en abril, es decir una persona activa de cada cinco, no quiere quedarse atrás, mientras Asia, donde irrumpió la pandemia, empieza a levantar cabeza.
La enfermedad ha causado al menos 256.000 muertos en el mundo desde su aparición en diciembre en China, y ha obligado a más de la mitad del planeta a encerrarse en casa.
China afirmó el miércoles que el secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo "no puede presentar pruebas" de que el nuevo coronavirus salió de un laboratorio chino "porque no las tiene".
Pompeo habia asegurado días antes que había "una enorme cantidad de pruebas" de que el virus responsable de la epidemia se originó en un laboratorio de virología de Wuhan.
En ese sentido, China considera que es prioritario derrotar al virus antes que investigar su origen, según declaró el miércoles el embajador chino ante la ONU en Ginebra.
Fuente: AFP