Un crecimiento del 37% en ataques de ransomware producto de la ciberguerra ha detectado la empresa Lumu Technologies a nivel mundial.
El Político
Germán Patiño, VP de ventas para América Latina confiesa que estos ataques "buscan causar disrupción y luego buscan pedir un rescate para liberar los datos.”
“La ciberguerra utiliza los ataques ransomware como su ‘arma nuclear’ para así generar disrupción en las organizaciones.”
Por su parte, Marco Brando, Technical Director, añade que en estos casos "los gobiernos no pueden ser los únicos que defiendan los objetivos, ante este contexto, cada una de las entidades vulnerables deben actuar de manera preventiva.”
“Nada bueno resulta de estar en contacto con el adversario y su resultado puede ser catastrófico; pero si esto ocurre Lumu Technologies está para ayudar a las organizaciones.”
En el contexto de la ciberguerra ni las instituciones públicas, ni privadas están a salvo, por tanto la ciberguerra exige un enfoque diferente para su protección, las motivaciones, técnicas y tácticas usadas por los atacantes también cambiaron:
- Entre más grande y visible sea el objetivo, más atractivo será el impacto.
- Contrario a lo que sucede en la guerra física, el gobierno no es el único que debe proteger el objetivo.
- La superficie de ataque es el país completo, todas las entidades relacionadas son susceptibles de ser impactadas.
- Las víctimas pueden ser un puente, y no el último objetivo. Se suelen comprometer proveedores para luego tener acceso a una entidad de gobierno.
- En ciberataques tradicionales los atacantes buscan obtener dinero de sus objetivos, en las ciberguerra el objetivo es causar disrupción y caos.
EEUU interviene
El aumento exponencial en los ciberataques llevó que el gobierno del presidente de los Estados Unidos, Joe Biden hiciera un llamado a todas las organizaciones a incrementar sus sistemas de defensas contra ransomware.
Esto debido a que la información de inteligencia sugiere que van a seguir incrementando. Alerta que tiene sentido adoptar en todos los países latinoamericanos.
Latinoamérica presenta un incremento en el volumen de ataques de ransomware. Durante el primer trimestre de 2022, México fue el país de la región con mayor número de incidentes de este tipo, lo que le ocasionó en 2021 pérdidas por aproximadamente 40 millones de pesos mexicanos.
El problema está en el limitado presupuesto para inversiones en ciberseguridad con el que cuentan las entidades mexicanas.
57% de las instituciones no hizo cambios en la asignación de presupuesto respecto al año anterior.