Un reciente informe ha revelado que ciudadanos chinos están alquilando vientres de mujeres en California para que sus hijos nazcan con pasaporte estadounidense, aprovechando las leyes de nacionalidad por nacimiento en Estados Unidos.
Este fenómeno, aunque legal en términos de gestación subrogada, ha generado preocupaciones éticas y de seguridad nacional, especialmente en el contexto de las tensiones políticas y judiciales relacionadas con la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que busca limitar este derecho.
En Estados Unidos, la Decimocuarta Enmienda garantiza la ciudadanía a cualquier persona nacida en el país, independientemente del estatus migratorio de sus padres. Esto ha convertido a California, donde la gestación subrogada es legal y regulada, en un destino popular para ciudadanos chinos que buscan asegurar la ciudadanía estadounidense para sus hijos.
Según Parham Zar, propietario de un centro especializado en gestación subrogada y donación de óvulos, el 90% de su clientela son ciudadanos chinos. Este dato refleja una tendencia creciente entre familias chinas que recurren a esta práctica debido a la prohibición de la gestación subrogada en su país de origen.
Preocupaciones éticas y de seguridad nacional
Aunque la gestación subrogada no es ilegal en Estados Unidos, las autoridades han comenzado a expresar preocupaciones sobre los posibles riesgos para la seguridad nacional. Joseph McNally, fiscal federal en funciones del Distrito Central de California, señaló que algunos niños nacidos bajo este esquema podrían representar un "activo estratégico" para China. En un caso particular, un ciudadano nacido en Irvine (California) mediante gestación subrogada se alistó posteriormente en el Ejército Popular de Liberación chino.
Desde el Congreso también se han alzado voces críticas. Harriet Hageman, representante republicana por Wyoming, destacó que los avances tecnológicos y las leyes laxas sobre maternidad subrogada han permitido que países como China utilicen programas internacionales para alquilar vientres en Estados Unidos. "Debemos mantener un diálogo nacional sobre si esta práctica es ética y apropiada", afirmó Hageman.
El impacto legal y social
El costo promedio de un proceso de gestación subrogada en California puede alcanzar los $120,000, lo que refleja el carácter comercial y elitista de esta práctica.
Sin embargo, más allá del aspecto económico, el tema ha adquirido relevancia política debido a la batalla judicial sobre la orden ejecutiva firmada por Donald Trump que busca eliminar el derecho a la ciudadanía por nacimiento. Aunque esta orden ha sido bloqueada por tribunales federales por considerarla inconstitucional, el debate sobre este derecho sigue vigente.