La propuesta que formularon el oficialismo y sus asesores legales es que la institución financiera británica venda parte del oro y le entregue el dinero al Programa de la ONU para el Desarrollo
EL Político
El Banco Central de Venezuela comenzó gestiones para lograr negociar parte del oro que tiene almacenado en el Banco de Inglaterra. Ofrece conducir los fondos a través de la Organización de las Naciones Unidas para enfrentar la crisis del covid-19.
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Así afirmaron fuentes con conocimientos de los contactos a la agencia Reuters. Mientras en el país se han registrado 331 casos positivos por coronavirus, el régimen de Nicolás Maduro trata por todas las vías conseguir persuadir a esa institución financiera.
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Desde hace meses, el Banco de Inglaterra mantiene congeladas 31 toneladas de oro de Venezuela, luego de que el gobierno británico y otras 50 naciones desconocieron el mandato de Maduro.
El régimen siguió sacando lingotes del Banco Central de Venezuela en las últimas semanas para conseguir liquidez. Así indicaron otras tres fuentes que supieron de los movimientos, señala AFP
La propuesta que formularon el oficialismo y asesores legales del régimen de Maduro es que el Banco de Inglaterra venda parte del oro y le entregue el dinero al Programa de la ONU para el Desarrollo, dijo una de las fuentes.
El PNUD confirmó a Reuters que han sido contactados por el régimen de Maduro, con el objetivo de buscar mecanismos que faciliten la utilización de fondos del BCV colocados en bancos extranjeros.
“Recientemente se contactó al PNUD para explorar mecanismos para utilizar los recursos existentes en poder del BCV en instituciones financieras fuera del país, con el objetivo de financiar los esfuerzos en curso para abordar las urgentes necesidades humanitarias, de salud y socioeconómicas derivadas de la pandemia”, indicó un vocero de ese organismo de la ONU.
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Maduro ha estado intentando repatriar US$550 millones en oro retenidos en el Banco de Inglaterra desde 2018, cuando las sanciones de Estados Unidos comenzaron a afectar el oro venezolano. Las participaciones británicas aumentaron a casi US$1.500 millones en enero de 2019, después de que Venezuela pagara un préstamo del Deutsche Bank que había utilizado el oro en Londres como garantía.
Tras las presiones del gobierno de Estados Unidos, el Banco de Inglaterra se ha negado a devolver el oro, aduciendo que actúa de conformidad con las sanciones internacionales y que teme que los fondos puedan ser utilizados para financiar la corrupción.
Análisis de InSight Crime
El hecho de que el gobierno de Maduro esté dispuesto a considerar esquemas oportunistas como el de Vincent muestra la desesperación del régimen por dinero en efectivo para liberar sus activos en el extranjero.
Venezuela tiene una reserva extranjera estimada en US$8.000 millones, además de abundantes participaciones en cuentas externas que están actualmente congeladas por las sanciones internacionales. Esto incluye US$7.000 millones de activos de Citgo, la filial de PDVSA en Estados Unidos, US$1.400 millones en la empresa belga de servicios financieros Euroclear, y US$1.200 millones en Novo Bank, de Portugal.
El plan de Vincent no representa la primera vez que los funcionarios venezolanos consideran maniobras no convencionales para acceder a estas participaciones extranjeras. En febrero de 2019, un plan para utilizar los bancos uruguayos con el fin de canalizar hacia Venezuela los US$1.200 millones de activos en poder de Novo Bank fue frustrado por la presión de la oposición venezolana.
Si bien Maduro afirma que se necesitan reservas extranjeras para comprar alimentos y medicamentos, la oposición insiste en que liberarlos facilitaría los sistemas de corrupción que apoyan la debilitada administración y drenaría los recursos estatales antes de una posible transición.
Maduro está particularmente interesado en acceder a las reservas de oro del país en el extranjero, dado que su administración requiere del metal precioso para mantener la liquidez después de que se aplicaron sanciones internacionales a PDVSA. El valor de las reservas de oro del Banco Central disminuyó en US$1.000 millones en los primeros 6 meses de 2019, siendo Turquía y los Emiratos Árabes Unidos los principales compradores internacionales.
Se estima que entre el 80 y el 90 por ciento del oro venezolano se produce ilegalmente, sobre todo en pequeñas minas controladas por grupos armados irregulares.
Sin embargo, es dudoso que la postura del Banco de Inglaterra impida la pérdida del oro venezolano. Tras la negativa del Reino Unido de liberar sus participaciones, incluidas las relacionadas con el canje del Deutsche Bank, Venezuela tiene menos motivación para pagar otros préstamos respaldados con oro. En el mes de marzo, Citigroup anunció su intención de vender más de US$1.300 millones de oro venezolano que se mantenía como garantía, después de que el país incumpliera con los reembolsos de préstamos.
Además de ello, el oficialismo siguió sacando lingotes del Banco Central de Venezuela en las últimas semanas para conseguir liquidez, indicaron otras tres fuentes que supieron de los movimientos.
Con información de El Tiempo, El Nacionl, InsightCrime
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