La Central Sopladora, que inició sus operaciones ayer, será concesionada a 30 años. Ese fue el anuncio que realizó el presidente de la República, Rafael Correa, en la inauguración de la hidroeléctrica, realizada en el campamento ubicado en el cantón azuayo de Sevilla de Oro.
La razón fundamental, señaló, es obtener liquidez para financiar el funcionamiento del Estado debido a las actuales condiciones económicas. Dijo que hay varios interesados y que la concesión tendrá una compra regulada de energía.
La razón fundamental, señaló, es obtener liquidez para financiar el funcionamiento del Estado debido a las actuales condiciones económicas. Dijo que hay varios interesados y que la concesión tendrá una compra regulada de energía.
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Pero ni el Mandatario ni el ministro de Electricidad, Esteban Albornoz, especificaron cuántos o de quién se trata. Albornoz señaló que este tema está en análisis y no hay plazos ni fechas previstas, sin dar más detalles.
Sopladora está valorada en USD 900 millones, pero hay entidades especializadas en esta materia que están analizando las cifras. Cuando se tengan los informes se decidirá. “La concesión es delegar que operen la central”, dijo.
La inversión en esta central asciende a USD 755 millones, que incluye las obras civiles, equipamiento, entre otros rubros, de acuerdo con información de la Corporación Eléctrica del Ecuador. La ejecución estuvo a cargo del consorcio China Gezhouba – Fopeca.
Para financiar la obra, el Gobierno firmó en octubre del 2011 un préstamo con el Exim Bank de China. El monto fue de USD 571 millones y el resto fue financiado con recursos del Estado ecuatoriano.
Según Correa, no es el modelo que más le gusta porque el Estado arriesgó al poner el dinero en un negocio asegurado, “pero hay que ser realistas frente al momento… Hemos perdido USD 9 000 millones de exportaciones, de ingresos a la economía”.
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