Elon Musk abandonará su puesto como cabeza del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) a finales de esta primavera, una vez que "su increíble trabajo en DOGE esté completo", según confirmó la Casa Blanca el miércoles.
Este anuncio pone fin a especulaciones y rumores sobre su continuidad en el cargo, reafirmando que su rol como "empleado especial del gobierno" siempre fue concebido como temporal.
Musk, quien asumió oficialmente el liderazgo de DOGE tras la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el 20 de enero, ha sido la cara pública de esta iniciativa destinada a reducir y optimizar el gobierno federal.
Su contrato, bajo la figura de "empleado especial del gobierno" —un mecanismo creado por el Congreso en 1962 para contratar personal temporal en proyectos específicos— tiene un límite de 130 días dentro de un período de 365 días, según la Oficina de Ética Gubernamental. Este plazo, que comenzó el día de su toma de posesión, culmina el 30 de mayo.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, salió al paso para desmentir un artículo publicado el miércoles por Politico, que sugería que Trump había informado a su círculo íntimo y a miembros de su gabinete que Musk dejaría el cargo en las próximas semanas.
En su cuenta de X, Leavitt fue fulminante y señaló: "Esta ‘primicia’ es basura", escribió subrayando que tanto Musk como Trump han sido claros desde el inicio sobre la naturaleza temporal del puesto.
"Elon Musk y el presidente Trump han declarado públicamente que Elon dejará el servicio público como empleado especial del gobierno cuando concluya su increíble labor en DOGE", añadió.
Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca, Harrison Fields, también criticó duramente a Politico, acusándolo de publicar "noticias falsas para conseguir clics" en lugar de información veraz.