En una decisión que generó fuertes reacciones, la Corte Suprema de Estados Unidos falló a favor de la administración Trump y le dio luz verde para acelerar la deportación de migrantes a terceros países, incluso si esos destinos pueden ser peligrosos para ellos.
La votación fue de 6 a 3: los jueces conservadores Samuel Alito, Clarence Thomas, John Roberts, Neil Gorsuch, Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett formaron la mayoría, mientras que las juezas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson se opusieron.
¿Qué cambia con este fallo?
Hasta ahora, el gobierno debía avisar con al menos 10 días de anticipación a los migrantes antes de deportarlos y darles la oportunidad de apelar si temían por su seguridad en el país de destino. Con este fallo, esa protección desaparece: la administración puede enviar a los migrantes a cualquier país que acepte recibirlos, sin necesidad de informarles previamente ni de darles tiempo para presentar una queja formal.
La Casa Blanca celebró la decisión, argumentando que es necesaria para proteger la seguridad nacional y que muchos de los migrantes afectados tienen antecedentes penales. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y abogados de migrantes insisten en que no todos los casos son así y que la medida pone en riesgo la vida de personas vulnerables.
Las juezas que votaron en contra fueron muy críticas. Sonia Sotomayor advirtió que la decisión "expone a miles de personas al riesgo de tortura o muerte" y acusó al gobierno de actuar por encima de la ley.
Casos reales detrás de la noticia
La polémica no es solo legal. En los últimos meses, hubo casos de migrantes deportados a países como Sudán del Sur, donde nunca habían vivido y donde la violencia es moneda corriente. Incluso, algunos fueron enviados a bases militares estadounidenses en África, quedando en una especie de limbo legal.
Un tema que sigue abierto
Aunque la decisión de la Corte Suprema permite que la administración Trump avance con estas deportaciones mientras continúan los litigios en tribunales menores, el debate está lejos de terminar. Para muchos, la pregunta es si la seguridad nacional justifica dejar de lado protecciones básicas para quienes buscan refugio. Para otros, la prioridad debe ser frenar la inmigración ilegal a toda costa.
Por ahora, la Corte Suprema ha dejado clara su postura, y miles de migrantes esperan para ver cómo esta decisión cambiará sus vidas.










