El candidato opositor de Gabón, Jean Ping, insistió en que es el vencedor de las elecciones presidenciales celebradas el pasado sábado y que han causado violentas protestas por un supuesto fraude electoral que otorgó la victoria con un estrecho margen al actual presidente, Ali Bongo.
"El presidente de Gabón soy yo", afirmó Ping, citado por los medios locales, en una rueda de prensa ofrecida a última hora de ayer para valorar el polémico recuento de votos de la Comisión Electoral Nacional (CENAP) con el que Bongo logró la reelección por un 49,8 %, frente al 48,23 % que obtuvo Ping.
Incluso antes de que se publicara ningún resultado oficial, los dos principales candidatos se declararon vencedores, lo que creó una gran confusión en el país, donde la campaña y la jornada electoral habían transcurrido sin incidentes.
Tras conocerse los resultados, el miércoles se iniciaron violentas protestas contra un supuesto fraude electoral que ya han causado al menos tres muertos y entre 800 y 1.100 detenidos, según informó el Gobierno gabonés.
Los manifestantes, que en un primer momento se dirigían a la sede de la CENAP, fueron dispersados con gases lacrimógenos y cañones de agua, tras lo cual comenzaron los disturbios y degeneraron en saqueos de comercios e incendios de varios edificios oficiales.
El presidente de Gabón defendió la legitimidad de su reelección a pesar de las críticas recibidas desde Naciones Unidas, la Unión Europea y Estados Unidos, que pidieron la publicación de los resultados "por colegio electoral" para evitar suspicacias.
Además de reprimir a los manifestantes por la fuerza, la administración de Bongo ha intentado contener la creciente agitación social cortando las conexiones telefónicas e internet.
Bongo -hijo del expresidente Omar Bongo, que gobernó Gabón entre 1967 y 2009- era el claro favorito para ser reelegido en estos comicios a una sola vuelta, pero su victoria ha sido mucho más ajustada de lo esperado.
EFE