Las protestas que ha realizado la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin) en Bolivia, con las que ha mostrado su desaprobación y rechazo hacia la ley promulgada por el presidente Evo Morales en la que se permite la sindicalización en estas organizaciones, han generado un clima de violencia desde sus inicios, que ha cobrado la vida de manifestantes y, recientemente, de un alto funcionario del gobierno boliviano, el viceministro de Régimen Interior, Rodolfo Illanes.
María Silvia Espinoza/El Político
El pasado jueves un grupo de mineros secuestró a Illanes, quien pretendía lograr un diálogo con los mineros para que detuvieran el bloqueo que desplegaron en la localidad de Panduro. En este intento, el viceministro fue secuestrado por individuos pertenecientes al sector, quienes lo torturaron con golpes y le generaron un derrame cerebral. Tras este suceso, la justicia boliviana ha detenido a grupos de sujetos, a los que ha acusado de asesinato, robo agravado, organización criminal, tenencia de explosivos y planificación de atentados contra instituciones del Estado. Entre los apresados se encuentra el jefe de Fencomin, Carlos Mamani, ya que, presuntamente, formó parte de la planificación del crimen.
El jefe de Estado, Evo Morales, manifestó su rechazo al crimen y lo calificó como "imperdonable". “El fallecimiento del hermano viceministro Illanes duele mucho, porque es una actitud tan cobarde. Lo secuestran, torturan y lo matan”, enfatizó en declaraciones. Asimismo, el mandatario instó al gremio minero a abandonar el uso de bloqueos y dinamitazos para defender sus posturas. “No podemos imponer con caprichos, ni falsos argumentos, ni bajo dinamitazos, tienen que imperar las razones”, sentenció.
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Intereses de las cooperativas mineras
Evo Morales promulgó el pasado 20 de agosto una ley que permite crear sindicatos en las cooperativas del país, con la intención de proteger los derechos de los ciudadanos que laboran en estas organizaciones, quienes, al parecer, son explotados por sus superiores. “No podemos volver a tiempos de la colonia, no podemos volver al pasado porque en aquellos tiempos, en tiempos de la monarquía, las organizaciones estaban condenadas al exterminio, no tenían derecho a organizarse. Ahora estamos en otros tiempos”, indicó refiriéndose al proceso de sindicalización. No obstante, desde el sector gubernamental se explicó que esta ley no llegaría a afectar a las cooperativas mineras, razón por la que se cree que detrás de las manifestaciones se esconden intenciones de obtener mayores beneficios del Estado.
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La ratificación de la ley por parte de Morales fue enseguida reprobada por Carlos Mamani, presidente de Fencomin, quien catalogó la ley como una "provocación y declaración de guerra" por parte del gobierno, con quien había mantenido relaciones estables anteriormente. Las cooperativas indicaron que retomarían sus manifestaciones y protestas, a la que se sumaría la Confederación Nacional de Cooperativas de Bolivia (Concobol), que incluye a los sectores de servicios en electricidad y aguas.
Ante la situación, los enfrentamientos violentos entre la policía boliviana y las cooperativas, que han realizado distintos bloqueos en carreteras del país, han ocasionado la muerte de manifestantes y una cantidad considerable de heridos de ambos bandos. Sobre esta disputa, representantes de la policía de La Paz y Oruro declararon que alrededor de 14 funcionarios fueron gravemente heridos en Panduro, puesto que, según informaron, estos recibieron pedradas y explosiones de dinamita.
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A pesar de que Mamani indicó que había mineros heridos con balas de goma y armas de fuego, el ministerio de Interior indicó que solo buscaban dispersar el bloqueo con gases lacrimógenos y sin armas de otro tipo. Adicionalmente, la institución destacó que los mineros manejan una versión "falaz e irresponsable" de los hechos.
Cambios exigidos por el gremio
Es importante destacar que las protestas de las cooperativas no han sido provocadas únicamente por la reciente ratificación de la ley que aprueba la sindicalización, sino que estas vienen desde antes exigiendo cambios en la Ley de Cooperativas Mineras, que les imposibilita firmar contratos con empresas privadas.
La Federación Nacional de Cooperativas Mineras tiene congresistas, dos viceministerios, una superintendencia del ramo y distintas direcciones en el gobierno. Durante la gestión del mandatario Evo Morales esta ha cobrado mayor influencia política. No obstante, pide el cumplimiento de una serie de peticiones para levantar las protestas y bloqueos. Entre estas, se encuentra la eliminación de la ley que otorga un plazo de dos años para la adecuación de sus estatutos, la suspensión de la modificación de la ley que imposibilita el alquiler de concesiones mineras a entes privados y extranjeros. Otro punto importante para el gremio tiene que ver con la inclusión de sus delegados en el seguro social del Estado.
Necesidad de diálogo
La necesidad de un diálogo entre el gobierno y el gremio se torca cada vez más necesario, puesto que se requiere sellar un acuerdo que detenga el clima actual de violencia. Sobre esto, Carlos Romero, quien es el ministro de Gobierno, indicó que el conflicto suscitado y las muertes enseñan que es importante seguir trabajando en generar mayor tolerancia y convivencia. Sin embargo, el funcionario aclaró que, antes de cualquier diálogo, se debe esclarecer la información sobre las responsabilidades de las muertes.
David Tezanos Pinto, Defensor del Pueblo, aconsejó a las cooperativas renovar la dirigencia. “Deberían renovar dirigentes. Es una reflexión que deben hacer”, dijo. Entretanto, el obispo Braulio Sáenz, representante de la Iglesia Católica en el país, convocó a que se lleva a cabo un diálogo lo más pronto posible.