La organización ecologista Greenpeace divulgó este lunes las primeras imágenes submarinas de un arrecife de corales ubicado frente a la desembocadura del río Amazonas en Brasil y que fue descubierto el año pasado.
La valiosa y hasta ahora poca conocida formación de arrecifes, con cerca de 9.500 kilómetros cuadrados, se extiende desde el estado brasileño de Maranhao hasta la Guayana Francesa y forma un arco en el océano Atlántico a unos 100 kilómetros de la desembocadura del Amazonas, el mayor río del mundo.
Greenpeace obtuvo las primeras imágenes de los corales gracias a una expedición que realizó este año en la Esperanza, una de sus más emblemáticas embarcaciones, y al uso de un submarino especial con capacidad para dos personas con el que consiguió descender hasta 220 metros de profundidad.
A través de su cuenta en Twitter: @GreenpeaceUK la organización publicó las primeras imágenes acompañadas de un mensaje: "Vea las primeras imágenes de la recién descubierta #AmazonReef – una maravilla natural en riesgo de derrames de petróleo".
See the first EVER pictures of the newly-discovered #AmazonReef – a natural wonder already at risk from oil spills https://t.co/gptIAlF8ab pic.twitter.com/NfFKraO6fI
— Greenpeace UK (@GreenpeaceUK) 30 de enero de 2017
En otro tuit, acompañado de más fotografías colocaron: "Estas son las primeras imágenes de un enorme y único sistema de arrecifes de coral descubierto en el Amazonas el año pasado".
These are the first pictures of a huge and unique coral reef system discovered in the Amazon last year https://t.co/U9UmbeAdcz pic.twitter.com/SoiXfhnS1E
— Greenpeace (@Greenpeace) 30 de enero de 2017
Seguido de otra imagen del descubrimiento con el siguiente texto: "Los científicos encontraron un #coralreef en la boca del Amazonas! Aquí están las primeras imágenes de este increíble descubrimiento".
Scientists found a #coralreef at the mouth of the Amazon! Here are the first images of this incredible discovery https://t.co/oiuUvL4RI2 pic.twitter.com/nClsfrM4Fo
— Greenpeace (@Greenpeace) 30 de enero de 2017
El submarino fue comandado por el piloto John Hocevar, militante de la campaña de Océanos de Greenpeace en Estados Unidos y quien tuvo como acompañante al biólogo brasileño Ronaldo Francini Filho, uno de los científicos que describió el arrecife en un artículo publicado en mayo del año pasado.
"Ambos se depararon con un paredón de carbonato de calcio a 220 metros de profundidad. La diversidad de la vida encontrada en el fondo del mar sorprendió al científico", informó Greenpeace en un comunicado que divulgó en Brasil.
Los miembros de la expedición dijeron haber observado corales, esponjas, algas calcáreas y peces como atún y otros herbívoros, lo que, según Francini Filho, confirma la presencia de algas en el arrecife pese a la poca luz que llega hasta esas profundidades.
"Allí hay un ecosistema muy diverso. En buena parte del arrecife, el suelo es lleno de vida. Estoy sintiéndome como alguien que regresa de otro planeta", afirmó el biólogo, profesor de la Universidad Federal de Paraíba, citado en el comunicado de Greenpeace.
El científico también dijo haber observado ejemplares de algunos peces mariposa que, en su opinión, pueden tratarse de nuevas especies.
Greenpeace dijo haber organizado la expedición para mostrar un ecosistema que puede ser colocado en riesgo debido a que el Gobierno brasileño ya le concedió licencias de explotación de petróleo en aguas profundas en la región a las multinacionales Total y BP.
"Aún poco conocemos ese ecosistema y un derrame puede ser desastroso. Una de las áreas cedidas en concesión (a una petrolera) está a solo ocho kilómetros del arrecife", denunció Thiago Almeida, líder de la campaña de Energía de Greenpeace en Brasil.
El militante defendió la necesidad de proteger toda la región de la desembocadura del Amazonas para impedir que sea destruida por proyectos de explotación de petróleo que aún dependen de licencia ambiental.
Los científicos que descubrieron el arrecife, vinculados a la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), lo describieron en un artículo publicado en mayo del año pasado tras una expedición al litoral del estado brasileño de Amapá en la que usaron redes para recoger fragmentos de corales.
La expedición de Greenpeace, por lo mismo, fue la primera en la que los corales fueron vistos en el fondo del mar.
Con información de EFE