Pareciera que al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, la enorme caída de las criptomonedas, comenzando por el Bitcoin, no le preocupa. De hecho, funcionarios adscritos a su gobierno niegan algún tipo de pérdida.
Mario A. Beroes R./El Político
Es su ministro de Hacienda, Alejandro Zelaya, quien le salió al paso a comentarios que aseguran que la nación centroamericana ha perdido más de $ 40 millones de las reservas nacionales en ese criptoactivo.
"Especulan con una supuesta pérdida de $ 40 millones que no se ha dado, porque no hemos vendido las monedas, no se han enajenado".
Según Zelaya, el presupuesto del pequeño país centroamericano es de "casi 8.000 millones de dólares, por lo que 40 millones no representa ni el 0,5 %".
Ataques son contra el BTC
También sostiene que todo lo hacen para atacar a bitcoin y no a El Salvador.
A su juicio, el país es lo que menos les interesa. "Es a los medios de comunicación los que quieren tergiversar las informaciones sobre economía. A estos no les interesa lo que suceda con la gente o lo que sucede con la inflación".
Sin embargo, es imposible obviar la espectacular caída en el precio de bitcoin, que se ubicó en 20.800 dólares, durante la jornada.
Esto, por supuesto, levantó críticas de otros sectores de la vida salvadoreña.
El caso más patético es que el Jefe del Estado prometió 50 escuelas con las ganancias de bitcoin, pero nada de eso existe y se habla de unos $ 50 millones en pérdidas; dinero del herario público, según sus detractores.
También está el caso de Bitcoin City, cuyo anuncio hizo Bukele el pasado 20 de noviembre de 2021; una ciudad tecnológica en la que el único impuesto sería el IVA, y la criptomoneda reinaría.
La idea de una ciudad tecnológica, hub de los seguidores del Bitcoin, quedó enterrada por la realidad de un país en crisis, acosado por la delincuencia, la pobreza y la inflación.
El Salvador ha acumulado 2.301 bitcoins valorados a un precio promedio de $ 44.189, lo que representa una inversión superior a los $ 100 millones, de acuerdo a los anuncios que ha hecho Bukele.
Hasta los momentos se han hecho diez compras de bitcoin entre el 6 de septiembre de 2021 y el pasado 9 de mayo, aunque no hay acceso a datos públicos con detalles sobre las compras del criptoactivo, ni hay manera de confirmarlo oficialmente. T
Bukele es el único jefe de Estado del mundo que decretó al Bitcoin como moneda de curso legal, detrás del dólar.
Ha buscado forzar a los salvadoreños a adoptar la criptomoneda, pese a que las verdaderas condiciones del país centroamericano se terminan imponiendo.
Y, desde el Estado, sacó su propia billetera digital, la Chivo Wallet, que vendió a los salvadoreños ofreciéndoles un bono de $30 con la suscripción.
En junio de 2021, Nayib Bukele les prometió a los salvadoreños que la adopción del Bitcoin “digitalizaría la economía, disminuiría la dependencia del dólar estadounidense, reduciría las tasas de remesas e impulsaría la inversión”. Nada ha ocurrido.
Una encuesta de la Cámara de Comercio e Industria del país confirma que a la mayoría de los empresarios les preocupó la ley del Bitcoin. Un amplio reportaje de la revista Rest of the World expone detalladamente “las grietas en la criptorrevolución salvadoreña”. Y, principalmente, una de las fragilidades es la billetera digital.
Un estudio de la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos ofrece los datos, que no favorecen en nada a la ley de adopción de la criptomoneda. Casi nadie mueve su dinero en Bitcoin hoy; y casi el 80 % de los salvadoreños se abrió la billetera digital solo por el bono de los $30. Por último, solo el 20 % de las empresas del país aceptan la criptomoneda (de estas, solo el 11.4 % ha vendido en Bitcoin).










