Este miércoles, las autoridades sacaron a residentes varados en las intensas nevadas que cayeron sobre el este de Europa, mientras las personas sufrían viajes demorados, cortes de electricidad y bajas temperaturas.
La ola de frío ha provocado al menos 69 muertes, y las temperaturas en algunos lugares son las más bajas de las últimas décadas.
Polonia, el país más afectado por el frío, informó de dos muertes el miércoles a medida que las temperaturas hacían estragos en varios países de la región.
La armada griega envió un buque a la isla de Lesbos para alojar a medio millar de refugiados y migrantes. Una asociación médica en la isla dijo que las condiciones en el campamento principal eran “inhumanas”, con los migrantes expuestos a las temperaturas gélidas en sus carpas.
Grandes franjas del norte y este de Bulgaria estaban paralizadas por médanos de nieve que bloqueaban las rutas y dejaron a 117 poblaciones sin electricidad. La ruta principal de Sofía, la capital, al puerto de Burgas en el Mar Negro estaba intransitable.
El ministerio de Energía dijo que rechazó pedidos de electricidad de sus vecinos Grecia y Turquía para no tener que racionar el suministro interior.
Con información de El Nacional