Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, ha reiterado su posición firme contra el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, calificándolo abiertamente de dictadura. En sus recientes declaraciones, Rubio ha sido contundente al afirmar que la administración del presidente Donald Trump no tiene intención alguna de reconocer a Maduro como líder legítimo de Venezuela.
El funcionario estadounidense enfatizó que, a pesar de los intentos de acercamiento por parte de Maduro, el gobierno de Trump mantiene una postura inflexible: "Creo que los líderes como Maduro, sin importar lo duros que intenten ser, respetan a Donald Trump. Saben que no es un tipo que les enviará una carta con palabras enérgicas. Tomará medidas", declaró Rubio.
Rubio también advirtió que Estados Unidos cuenta con "muchas opciones para infligir daños graves al régimen de Maduro". Esta afirmación subraya la determinación de la administración Trump de mantener la presión sobre el gobierno venezolano, que ha sido ampliamente criticado por la comunidad internacional.
La posición de Rubio refleja un consenso creciente en la comunidad internacional. Numerosos países y organizaciones, incluyendo la Unión Europea, han incrementado sus sanciones contra el régimen de Maduro, al que acusan de haber perpetrado un fraude electoral en las elecciones presidenciales de julio de 2024.
La situación en Venezuela sigue siendo tensa, con Maduro aferrándose al poder a pesar de las acusaciones de autoritarismo y violaciones de derechos humanos. Según informes, durante los diez años de gobierno de Maduro, se han registrado más de 45,000 casos de violaciones a los derechos humanos y al menos 10,085 ejecuciones extrajudiciales.